Es evidente que tomar buenos apuntes es clave para mejorar el rendimiento. Solo desde el punto de vista estético, hay apuntes que son poco atractivos: una sucesión de palabras, a veces ininteligibles, apretujadas en tediosos párrafos. Sin embargo, otros apuntes están llenos de dibujos coloristas y de multitud de símbolos: algunos de ellos son auténticas obras de arte. En todo caso, tanto en el aula como en la vida, lo importante no es la forma de las cosas sino el contenido. Si al final te quedas con la esencia, el aspecto que quieras dar a tus propios apuntes es lo de menos.