Las almas que pasan por el Purgatorio antes o después terminarán entrando en el Cielo. Si además se dispone de unas zapatillas deportivas, ese tránsito se hace mucho más ligero. Para mí, el Cielo más hermoso que conozco es el que se asoma detrás de las montañas que vigilan mi ciudad. Segovia ilumina el cielo todos los días.