Ponerse un chubasquero cuando arrecia la lluvia es una idea inteligente y práctica. Lo saben bien estas turistas, empeñadas en hacerse una foto junto al Acueducto. Qué gran invento son los chubasqueros para nuestro día a día, que hacen que el agua resbale y no te cales. Ya lo afirma el dicho popular: “A palabras mojadas, oídos chubasqueros”.