Columpiarse es sinónimo de equivocarse con cierta sensación de ridículo ¿Quién no se ha columpiado más de una vez? Goethe dijo que el único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada. Normalmente, las personas que alcanzan el éxito son aquellas que una vez se equivocaron y volvieron a levantarse para continuar. Columpiémonos entonces tantas veces como haga falta: equivocarse suele ser una buena lección para seguir avanzando.