Fue recurrente en mis fantasías de infancia: cerraba los ojos y el Alcázar era el castillo que imaginaba en mis cuentos: con su foso, puente levadizo, príncipes, dragones y hadas. El Alcázar de Segovia es un gran navío que surca la llanura de Castilla. Imponente fortaleza, residencias favorita de los Reyes de Castilla, símbolo de una época gloriosa ya pasada. Si un día lo visitas, no olvides subir a la Torre de Juan II, a la que accedes por unas escaleras de ciento cincuenta y seis escalones; allí podrás contemplar la mejor vista panorámica de la ciudad de Segovia. Te sentirás el Rey del Castillo, el héroe de un cuento medieval.