Asomado a la ventana, un hermoso perro de aspecto poderoso se entretiene con cualquier movimiento de la calle. Como un niño ante la televisión, el animal mueve la cabeza y desplaza la mirada ante cualquier ruido, ya sea un transeúnte o el paso del autobús. Un francotirador canino, pienso. Ahora, más que nunca, vivimos vigilados.