Las flores arrinconan este viejo árbol, tan seco, desnudo e indefenso. Tras unos días de lluvia, la primavera se hace fuerte y otros árboles, más vigorosos, le tienden una emboscada. Sin embargo, el árbol conserva aún un buen aspecto, con un tronco inclinado y fuerte, como un titán que se resiste a envejecer. Es un árbol con una gran dignidad, que se mantiene ante las circunstancias más adversas. Incluso en las noches más oscuras, siempre amanece, y el invierno no es eterno. Todo es cuestión de resistir y esperar tiempos mejores, que llegan irremediablemente, como la primavera.