Una escena urbana a los pies del Acueducto. Unos intrépidos extranjeros con singulares bicicletas acaban de llegar a la ciudad de Segovia y, tras dar una vuelta por los alrededores del monumento, se reúnen para planificar la siguiente ruta. A la derecha de la foto, un veterano segoviano que, empujado por una curiosidad irrefrenable, se acerca con cautela y curiosea, pero sin decir nada. Los tres ciclistas abandonan el lugar y el hombre pierde la distracción del momento. Ya llegarán otros, pensaría.