Hay un paraje asombroso en Segovia donde el Alcázar se nos presenta aún, si cabe, más majestuoso. Esta zona, situada junto al Clamores, afluente del río Eresma, es una de las que muchos segovianos suelen usar para pasear y realizar actividades al aire libre. Los orígenes primitivos del Alcázar se remontan a finales del siglo XI, aunque en tiempos de los Trastámara, a comienzos del siglo XV, se realizaron las principales obras de lo que hoy es el actual castillo. La proclamación de Isabel La Católica como reina de Castilla en 1474 tuvo aquí un especial protagonismo, ya que la comitiva partió del Alcázar en dirección a la iglesia de San Miguel, junto a la Plaza Mayor de Segovia.