Los amplios ventanales de este pasillo son una buena fuente de luz para leer o para relajarse entre clase y clase. Si a esta luz –espectacular a primer hora de la mañana– le sumas unos modernos asientos acolchados, ciertamente el campus de Santa Cruz la Real regala a sus alumnos unos espacios que invitan al estudio y a la reflexión, y donde muchos, a menudo, encontramos una paz difícil de hallar en otros sitios.