¿Quién no lo recuerda? Cuando éramos chicos y nos sacaban una foto nos decían: sonríe al pajarito; y es que los fotógrafos de antaño tenían una pequeña ave en la cámara para captar la atención de los niños. Era la manera de fijar nuestra atención. Este fotógrafo minutero mantiene esta tradición, me gusta. Desde que el carrete pasó a la historia, hemos pasado de pensar la foto a usar la cámara digital como una auténtica ametralladora. “Hacer” una fotografía no es lo mismo que “tirar” una fotografía, ¿no creen?