Me gustan las fotografías que cuentan historias; o si no las cuentan, quiero que me inviten a imaginarlas. ¿Qué hace allí este chico sentado en el escalón de un portal? ¿Espera a un amigo para dar una vuelta con la bicicleta? ¿O solo está descansando por un rato? A poco que observes, la ciudad te ofrece cada día incontables historias. Hay fotografías que pueden ser el arranque de toda una novela.