Por curiosidad, el hombre ha descubierto nuevos continentes, ha viajado por el universo y ha conquistado planetas. La curiosidad es la gran cualidad que algunos seres humanos pierden cuando llegan a la edad adulta. De niños, todo nos reclama: no paramos, no callamos; nos encanta saber el porqué de las cosas. Estoy seguro de que aquellos grandes hombres que hicieron progresar a la humanidad mantenían el espíritu de ese niño tan curioso que un día fueron.