De todas las fuentes que adornan los jardines del Palacio del Real Sitio de San Ildefonso, la de los Baños de Diana fue la última en construirse. Se dice que cuando se puso en funcionamiento, Felipe V murmuró: «Tres minutos me has divertido pero tres millones me has costado“. Las fuentes monumentales de estos jardines se construyeron en plomo y se pintaron del color del bronce con el fin de otorgarles una pátina de nobleza. Inspiradas en la mitología clásica, las veintiuna fuentes, con sus más de trescientos surtidores, pueblan el grandioso jardín dieciochesco de ciento cuarenta y seis hectáreas. Un buen plan para romper con la rutina es hacer un recorrido por todas ellas, disfrutando de sus detalles, escuchando las historias que cada una nos cuenta.