Los laboratorios creados en IE University son una excelente oportunidad para abordar proyectos desafiantes. Es admirable la actitud y determinación que muchos estudiantes aplican a sus proyectos. Me gusta verlos trabajar en equipo con una profesionalidad impropia de su edad, sabedores de que es fundamental compartir ideas, dialogar con el compañero para, en definitiva, superar los retos de cada día. En estos laboratorios, importantes para acercarse a la realidad del mercado, los estudiantes aprovechan la posibilidad de trabajar en estrecha colaboración con empresas relacionadas con sus estudios y, además, tienen el aliciente de que se les da la oportunidad de avanzar en sus propias ideas de negocio, tutelados constantemente por sus profesores. Uno de estos laboratorios es el de Arquitectura, denominado d-Lab, en el que doce alumnos que cursan este grado en Segovia trabajan ya en proyectos reales guiados por profesores expertos en distintas áreas. Todos los alumnos pueden satisfacer sus inquietudes profesionales en estos laboratorios gracias a que abarcan áreas tan diversas como el deporte, el marketing, la psicología, la comunicación, el derecho o los proyectos sociales. La universidad ya no es aquel templo sagrado de la teoría y alejado de la práctica; la universidad del siglo XXI prepara profesionales que hacen avanzar a nuestras sociedades.