Hay un proverbio español que dice que “Dios creó el tiempo pero el hombre creó la prisa”. Hoy día todo son prisas. Caminamos con prisa, pensamos deprisa. Y con prisas, es más fácil errar. Que vuelva la calma para ciertas cosas es un buen deseo. Joaquín Sabina dijo “A menudo, los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después”.