En una ciudad tan abarcable como Segovia no te vuelves loco si decides hacerte motero de la noche a la mañana. En moto puedes recorrer la ciudad de punta a punta de una manera cómoda y relativamente rápida. Si te desplazas habitualmente por el caso histórico, la moto es una buena opción, sobre todo porque escasean en el centro los estacionamientos para vehículos de cuatro ruedas. En Segovia también existe la posibilidad de alquilar alguna de las ciento sesenta bicicletas que pone a disposición el ayuntamiento (la mitad de ellas son eléctricas) en distintos puntos de la ciudad. Pero si me dan elegir, prefiero ser peatón y recrearme en la ciudad paso a paso.