De hierro forjado y de madera, la escalera principal de la Residencia de Estudiantes del Campus de Santa Cruz me sigue pareciendo muy original cada vez que la observo. Alguien escribió que para triunfar no hay que quedarse mirando la escalera, sino empezar a subir, escalón a escalón, hasta llegar arriba. Y si crees que la escalera es muy larga, no mires hacia arriba: mira cada peldaño. Entenderás que las grandes metas se consiguen poco a poco.