Dijo Antonio Machado: “El ojo que ves / no es ojo porque tú lo veas; / es ojo porque te ve”. Si mantienes los ojos bien abiertos descubrirás que la ciudad también te está mirando: en un cartel escondido o en los transeúntes con los que se te cruzas todos los días. En mi ciudad, yo he visto ojos en los que cabe todo un universo. Mientras haya unos ojos que reflejen los ojos que los miran, no habremos perdido aquello que nos hace humanos.