En el camino de todo hombre aparecen sombras que marcan un destino. Quizá este flacucho árbol con su sombra alargada señala al caminante que ese solitario banco de piedra es buen lugar para reposar y pensar en nuevas metas. Lo dijo el poeta colombiano José Asunción Silva: “Allí donde la luz no alumbra, tal vez alumbre la sombra”.