Dicen que en el actual edificio que alberga la Biblioteca Pública de Segovia, fundada en 1842, fue una primitiva cárcel donde estuvo preso Lope de Vega, encarcelado en el año 1577. Desde sus ventanas se pueden contemplar la iglesia de San Martín y el incesante trasiego de transeúntes por la Calle Real, la más importante de las vías peatonales de Segovia. Da la sensación de que por muy mal que se den las cosas, detrás de todo edificio con rejas, siempre hay motivo para la esperanza, siempre hay alguien esperándote.