Estamos ante una estampa típica del invierno por estas fechas en Segovia, si bien hay que decir que cuando nieva en la ciudad solo lo hace durante unos días: ahora, a principio de año, y al acercarnos a la primavera, sobre nuestras cabezas suele caer al menos una nevada contundente. Los que interpretan las imágenes del satélite Meteosat aseguran que el cielo siempre es imprevisible: no hay meteorólogo en el mundo que sea infalible, no los hay. Cuando Segovia se cubre de blanco la ciudad se convierte en un escenario apabullante, de cuento maravilloso. Por eso, cuando caigan los primeros copos, hay que salir a la calle y disfrutar del regalo que nos da el cielo. Ya lo dijo el célebre Sir Francis Bacon: “La maravilla de un solo copo de nieve supera la sabiduría de un millón de meteorólogos”.