La Calle Real de Segovia es un microcosmos donde pasan miles de personas, cada una con sus pensamientos, con sus sentimientos. Es también un lugar de encuentros cara a cara y de sorpresas. Me encontré con un grupo de jóvenes que rezumaban una alegría contagiosa que iluminó el entorno. Tuve la suerte de haberla captado con mi cámara…