Un rayo de sol parece tomarse un descanso en esta sencilla silla metálica, ubicada en uno de los jardines del Campus de Santa Cruz la Real. Una visión inspiradora: el valor de la sencillez. Escribió Pablo Neruda en el poema “Todos sentados”: “El hombre caminando hacia la silla: /desde aquel horizonte hasta esta noche, /desde más lejos, desde más cerca:/ un paso más hasta llegar a ella,/ a la silla, a sentarse en desconsuelo/ o en la dicha, a sentarse a plena luz/ o a comer entre todos los sentados.