Segovia es conocida sobre todo por su impresionante acueducto, el viaducto romano mejor conservado de todo el mundo. Construido en el siglo I y con una altura máxima de veintinueve metros, es un impresionante ejemplo de la ingeniería romana. Toda la vida de la ciudad pasa bajo sus pies. El famoso escritor Ramón Gómez de la Serna, en sus populares greguerías, dejó escrito: “El Acueducto de Segovia es un gran acantilado del tiempo, el paradójico puente por el que pasa el río y el correo del agua”.