Desde la famosa Vía Roma, una de las arterias principales de Segovia, a pocos minutos del Acueducto, el paisaje nos advierte de que estamos ante una urbe de pequeñas dimensiones. Segovia es realmente abarcable. El transeúnte tiene la posibilidad de abandonar el asfalto y adentrarse en tan solo unos pocos minutos en un espacio natural realmente espectacular conocido como el «cinturón verde». Es gratificante dar unos pasos y hallar arboledas, huertas y ríos.