En ocasiones, la ciudad se muestra perezosa, se oculta a los ojos del fotógrafo. Y tras la tregua nos regala imágenes, como esta, que parecen sacadas de un viejo álbum. Segovia puede transportarnos en un instante al pasado: una imagen con elementos casi anacrónicos que bien pudo ser capturada hace medio siglo. Hay que dejar hablar a la ciudad: ella decide.