Siempre lo tuve claro: ser universitario es un privilegio. La universidad representa una etapa de oportunidades, no solo para adquirir nuevas competencias sino para perfilar el carácter y la personalidad. Cuando te haces universitario inicias uno de los momentos más importantes de tu vida. Todo estudiante recuerda aquel primer año que implicaba grandes cambios: un entorno distinto, nuevos profesores y compañeros de clase, un mayor esfuerzo en el estudio, una mayor libertad y un grado más de responsabilidad y compromiso con uno mismo y con los demás. Me gustan las sonrisas de esos primeros días donde todo está por descubrir.